¿CÒMO TRATAR EL PECADO PÙBLICO?

INTRODUCCIÒN:

El pecado es un problema serio siempre, y debemos cuidarnos de él, estar alerta y vigilando.

El pecado nunca es bueno ni hace prosperar jamás.

Proverbios.28:13. El que encubre sus pecados no prosperará, más el que los confiesa y los abandona hallará misericordia.

Según este versículo, podemos hacer una de dos cosas:

Podemos encubrir, no confesarlo ni arreglar nuestros pecados y no prosperar.

Como sucedió en el caso de Acán.

Josue.7:10-12. Y el SEÑOR dijo a Josué: ¡Levántate! ¿Por qué te has postrado rostro en tierra?

V.11. Israel ha pecado y también ha transgredido mi pacto que les ordené. Y hasta han tomado de las cosas dedicadas al anatema, y también han robado y mentido, y además las han puesto entre sus propias cosas.

El pecado afecto a todo el pueblo de Israel.

Ya que un poco de levadura leuda toda la masa.

I Corintios.5:6. Vuestra jactancia no es buena. ¿No sabéis que un poco de levadura fermenta toda la masa?

Israel pecó al desobedecer el mandato de no tomar nada de la ciudad de Jericó del anatema, violando el pacto con Dios.

Tenía que corregir este pecado, para que Dios les prosperara.

O podemos confesarlos y apartarlos y hallar misericordia.

Josue.7:12. No pueden, pues, los hijos de Israel hacer frente a sus enemigos; vuelven la espalda delante de sus enemigos porque han venido a ser anatema. No estaré más con vosotros a menos que destruyáis las cosas dedicadas al anatema de en medio de vosotros.

Dios estaba airado con ellos.

Josue.7:26. Y levantaron sobre él un gran montón de piedras que permanece hasta hoy; y el SEÑOR se volvió del furor de su ira. Por eso se ha llamado aquel lugar el valle de Acor hasta el día de hoy.

Cuando el pecado es de naturaleza privada.

Es decir, nadie lo sabe excepto la persona y Dios, la persona debe arrepentirse y orar a Dios para que Él le perdone.

I Juan.1:9. Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad.

Es un problema entre Él cristiano y Dios, nadie más.

Así que este es el procedimiento cuando Él hermano comete un pecado personal.

Él se arrepiente de su pecado lo confiesa a Dios, y Dios le perdonara su pecado.

Ahora cuando el pecado es contra otro hermano.

Jesús dejo el procedimiento Bíblico que debemos hacer cuando el pecado es contra otro hermano, o Él hermano peca contra nosotros.

Mateo.18:15-17. Y si tu hermano peca, ve y repréndelo a solas; si te escucha, has ganado a tu hermano.

V.16. Pero si no te escucha, lleva contigo a uno o a dos más, para que TODA PALABRA SEA CONFIRMADA POR BOCA DE DOS O TRES TESTIGOS.

V.17. Y si rehúsa escucharlos, dilo a la iglesia; y si también rehúsa escuchar a la iglesia, sea para ti como el gentil y el recaudador de impuestos.

Este es el proceso disciplinario que debemos de seguir para arreglar el pecado entre dos hermanos.

Pero cuando el pecado es público, no podemos llevar el procedimiento:

Del pecado personal.

Ni el del pecado contra otro hermano.

El procedimiento con un pecado público es diferente a los otros dos procedimientos.

El primer relato de un pecado público lo encontramos en el libro de Hechos.

Ananías y Safira.

Hechos.5:3. Mas Pedro dijo: Ananías, ¿por qué ha llenado Satanás tu corazón para mentir al Espíritu Santo, y quedarte con parte del precio del terreno?

Pedro encara a Ananías, pero no lo hace a sola, hay otros con Él

V.6. Y los jóvenes se levantaron y lo cubrieron, y sacándolo, le dieron sepultura.

Estaban otros con Él.

De igual manera con Safira.

V.8. Y Pedro le preguntó: Dime, ¿vendisteis el terreno en tanto? Y ella dijo: Sí, ése fue el precio.

Él apóstol Pedro encaro también a Safira.

El resultado de esta disciplina trajo temor, para que otros no pecaran.

V.5. Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró; y vino un gran temor sobre todos los que lo supieron.

V.11. Y vino un gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que supieron estas cosas.

Este evento sirvió como una advertencia divina para proteger a la iglesia de la falsedad y la hipocresía.

Demostrando la seriedad con la que Dios trataba el pecado dentro de la congregación.

La disciplina Bíblica es para prevenir el pecado.

Buscar la salvación del hermano.

I Corintios.5:5. entregad a ese tal a Satanás para la destrucción de su carne, a fin de que su espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús.

Y que el pecado no contamine a otros.

Ya que un poco de levadura leuda toda la masa.

I Corintios.5:6. Vuestra jactancia no es buena. ¿No sabéis que un poco de levadura fermenta toda la masa?

El apóstol Pablo usa esta metáfora para advertir a los cristianos corintios que no deben sentirse orgullosos de sus faltas, ya que una pequeña dosis de inmoralidad puede extenderse y corromper a todos.

Siendo necesario corregir el pecado para mantener la pureza y la verdad en la iglesia local.

Mire el pecado de Pedro está arrastrando a otros también.

Galatas.2:13. Y el resto de los judíos se le unió en su hipocresía, de tal manera que aun Bernabé fue arrastrado por la hipocresía de ellos.

Esta acción hipócrita de Pedro llevó a otros a imitarlo, incluso a Bernabé, y provocó una división.

Es por ello que debemos actuar rápido contra el pecado siempre.

El caso del adultero en Corintios.

I Corintios.5:1. En efecto, se oye que entre vosotros hay inmoralidad, y una inmoralidad tal como no existe ni siquiera entre los gentiles, al extremo de que alguno tiene la mujer de su padre.

Nos describe un grave caso de inmoralidad sexual dentro de la iglesia de Corinto.

Específicamente de un hermano que vivía con la esposa de su padre.

Una situación que Pablo señala que es intolerable incluso para los gentiles que no eran cristianos.

El pasaje también resalta la vergüenza de la iglesia por tolerar este pecado.

Mientras deberían haber estado lamentándose y actuando para llevar a cabo la disciplina del pecador en la iglesia.

Fijémonos como debían de actuar ellos.

I Corintios.5:4. En el nombre de nuestro Señor Jesús, cuando vosotros estéis reunidos, y yo con vosotros en espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesús,

La iglesia debe reunirse con la autoridad y el poder de Jesucristo para llevar a cabo la disciplina.

Es Cristo quien manda, ordena la disciplina y la iglesia debe ejecutarla.

El caso del apóstol Pedro y Él apóstol Pablo.

Galatas.2:11, 14. Pero cuando Pedro vino a Antioquía, me opuse a él cara a cara, porque era de condenar.

Él apóstol Pablo confrontó a Pedro en público porque Pedro estaba actuando de manera hipócrita, separándose de los gentiles después de haber afirmado que la salvación venía solo por la fe y no por la ley.

Lo hizo delante de todos.

V.14. Pero cuando vi que no andaban con rectitud en cuanto a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como los judíos, ¿por qué obligas a los gentiles a vivir como judíos?

Él apóstol Pablo lo hizo delante de todos, porque era público.

No era un pecado personal.

No era un pecado contra Él apóstol Pablo.

Fue un pecado de hipocresía público, por eso el pecado publico hay que tratarlo públicamente.

Pablo reprendió públicamente a Pedro por su hipocresía.

De nuevo, en este ejemplo, vemos que el pecado público se afronta públicamente.

Él apóstol Pablo fue directo con dos hermanos.

I Timoteo.1:20. Entre los cuales están Himeneo y Alejandro, a quienes he entregado a Satanás, para que aprendan a no blasfemar.

Él apóstol Pablo entregó a dos falsos maestros, Himeneo y Alejandro, a Satanás para que aprendieran a no blasfemar.

Este acto se interpreta como una forma de disciplina severa.

Ya que debemos apartarnos y señarles.

Romanos.16:17. Y os ruego, hermanos, que vigiléis a los que causan disensiones y tropiezos contra las enseñanzas que vosotros aprendisteis, y que os apartéis de ellos.

Pablo les pide a los hermanos que estén alerta y se aparten de aquellos que buscan dividir la iglesia con enseñanzas falsas.

Al que continua en el pecado hay que reprenderlo públicamente.

I Timoteo.5:20. A los que continúan en pecado, repréndelos en presencia de todos para que los demás tengan temor de pecar.

Aquellos que pecan deben ser reprendidos públicamente para que los demás también teman a Dios y el pecado no se extienda en la iglesia local.

La reprensión debe ocurrir ante todos los involucrados, como parte de un proceso disciplinario público para que los pecados sean notorias y no se oculten.

Aunque este texto dentro del contexto se aplica a los Ancianos de la iglesia local.

La aplicación abarca a todo hermano que peca públicamente y continua en el pecado.

Debemos reprenderlo públicamente.

Como hemos visto no podemos tratar un pecado público, como trataríamos un pecado personal o un pecado contra otro hermano.

Lamentablemente muchos hermanos que pecan públicamente, quieren que se les trate su pecado como algo personal, esto sería un error contra las enseñanzas Cristo.

Es Cristo quien manda la disciplina.

II Tesalonicenses.3:6, 12. Ahora bien, hermanos, os mandamos en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la doctrina que recibisteis de nosotros.

V.12. A tales personas les ordenamos y exhortamos en el Señor Jesucristo, que, trabajando tranquilamente, coman su propio pan. 

Es Él Señor quien nos manda, ordena.

A señalarlo, no asociarnos, juntarnos.

V.14. Y si alguno no obedece nuestra enseñanza en esta carta, señalad al tal y no os asociéis con él, para que se avergüence.

La única asociación que debemos tener es para corregirle.

V.15. Sin embargo, no lo tengáis por enemigo, sino amonestadle como a un hermano.

Los cristianos deben identificar y evitar a quienes no obedecen las enseñanzas de Jesucristo para que se sientan avergonzados y se arrepientan.

Sin embargo, la meta no es el rechazo, sino amonestar como a un hermano, no como a un enemigo, para que se corrija. Aunque se debe corregir a un miembro de la iglesia local que no obedece, no se le debe tratar como un enemigo, sino como un hermano.

El propósito de la amonestación es corregir al ofensor y hacerlo avergonzar, para guiarlo de vuelta al camino correcto, y que no se condene.

I Corintios.5:5. entregad a ese tal a Satanás para la destrucción de su carne, a fin de que su espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús.

La frase no implica un castigo definitivo, sino una disciplina correctiva con el objetivo de restaurar al hermano que ha pecado.

Por eso no debemos comer con Él.

I Corintios.5:11. Sino que en efecto os escribí que no anduvierais en compañía de ninguno que, llamándose hermano, es una persona inmoral, o avaro, o idólatra, o difamador, o borracho, o estafador; con ése, ni siquiera comáis.

Los cristianos no deben asociarse ni tener comunión con aquellos hermanos en la fe, pero que siguen practicando el pecado. Y que la iglesia les ha llevado el procedimiento Bíblico de la disciplina. El propósito es mantener la pureza de la iglesia y restaurar al pecador a través de la disciplina Bíblica.

En lugar de darle la espalda sin más y no buscar su restauración. Nunca miremos la disciplina Bíblica como un castigo o falta de amor hacia Él hermano pecador.

Todo lo contrario, la disciplina Bíblica es parte del amor que le tenemos al hermano.

Hebreos.12:5-6. además, habéis olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige: HIJO MIO, NO TENGAS EN POCO LA DISCIPLINA DEL SEÑOR, NI TE DESANIMES AL SER REPRENDIDO POR EL;

V.6. PORQUE EL SEÑOR AL QUE AMA, DISCIPLINA, Y AZOTA A TODO EL QUE RECIBE POR HIJO.

CONCLUSIÒN:

La disciplina Bíblica es un proceso que Nuestro Señor Jesucristo nos ha dejado para llevar a cabo en la iglesia local.

Él Señor nos ha dejado como tratar el pecado.

Ya sea este:

Personal.

Contra otro hermano, o Él hermano contra mí.

Y el pecado público.

Para todos hay un procedimiento distinto y tenemos que llevarlo a cabo, sino daremos cuenta al Señor.

Cumplamos lo que Dios nos manda en su Palabra y llevemos a cabo la disciplina en la iglesia local.

Para que la iglesia local mantenga su pureza, su firmeza siempre en este mundo. No dejemos que la iglesia local sea manchada con el pecado.

MARIO JAVIER MORENO CHÀVEZ.

AMERICAS: 3; SECTOR: “A”.

ANDEN: 7; CASA: 1525-26.

MANAGUA- NICARAGUA. C.A.

28 de noviembre de 2025.

www.compralaverdadynolavendas.com

¿COMO ES NUESTRO ÁNIMO AL VENIR A ADORAR A DIOS?

INTRODUCCION:

Esta es una pregunta importante que cada uno de nosotros deberíamos de hacérnosla y contestarla sinceramente con nuestro corazón.

¿Cuál es mi ánimo al venir a adorar a Dios?

Mi ánimo definirá mi adoración delante de Dios.

Si vengo sin ánimo ni alegría.

Mi adoración será igual.

Sin ningún ánimo ni ninguna alegría para Dios.

Si mi ánimo es de gozo.

Mi adoración a Dios será con alegría y gozo.

Para El Salmista era de mucho gozo mucha alegría ir a adorar a Dios.

Salmos.122:1. Yo me alegré cuando me dijeron: Vamos a la casa del SEÑOR.

Se alegró. No fue un deber pesado ni una rutina aburrida.

En el hecho de ir al templo para adorar, él encontraba propósito y gozo.

Y

¿Usted hermano encuentra gozo y propósito al adorar a Dios?

Sino lo encuentra nunca va hallar gozo en la adoración a Dios y va ser aburrida para Usted.

El encontró gozo y propósito porque para El Salmista era bueno y delicioso.

Salmos.133:1-3 Mirad cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos habiten juntos en armonía.

V.2. Es como el óleo precioso sobre la cabeza, el cual desciende sobre la barba, la barba de Aarón, que desciende hasta el borde de sus vestiduras.

V.3. Es como el rocío de Hermón, que desciende sobre los montes de Sion; porque allí mandó el SEÑOR la bendición, la vida para siempre.

El Salmista da cuatro puntos principales que El Hallaba al adorar a Dios.

1. Es Bueno.

2. Agradable, Delicioso.

3. Es refrescante.

4. Allá la Bendición de Dios.

Y

¿Para nosotros?

¿Sera Bueno?

¿Delicioso?

¿Refrescante?

¿De Bendición?

Ya que en la iglesia es que hallamos las bendiciones de Dios.

Efesios.1:3. Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo,

Todo lo que Dios tiene para el creyente está en el Señor Jesús Para recibir las bendiciones espirituales.

¿Si a Usted le fueran a dar una herencia?

¿Iría triste?

¿O con gozo alegría?

De seguro que con mucha alegría.

Mucho gozo.

¿Pero porque a la iglesia no vamos con ese mismo animo?

Si Dios nos bendice con todas bendiciones espirituales.

El Salmista iba a adorar a Dios con gozo alegría porque Él sabía que de esa manera era bienaventurado.

Salmos.84:4. ¡Cuán bienaventurados son los que moran en tu casa! Continuamente te alaban.

Y por eso cantaba con gozo al Señor.

Salmos.84:2. Anhela mi alma, y aun desea con ansias los atrios del SEÑOR; mi corazón y mi carne cantan con gozo al Dios vivo.

Nuestro ánimo se mostrara cuando cantamos a Dios.

Efesios.5:19. Hablando entre vosotros con salmos, himnos y cantos espirituales, cantando y alabando con vuestro corazón al Señor;

¿Cómo le canto a Dios?

¿Con tristeza?

¿Sin animo?

¿O Con gozo alegría?

Por eso El Salmista iba con mucha alegría.

Salmos.42:4. Me acuerdo de estas cosas y derramo mi alma dentro de mí; de cómo iba yo con la multitud y la guiaba hasta la casa de Dios, con voz de alegría y de acción de gracias, con la muchedumbre en fiesta.

¿Qué tanto gozo siento al venir a adorar a Dios?

¿Si la adoración de Dios es para mí como una fiesta?

Voy a estar desde temprano.

Con gozo, alegría.

Para no perderme nada de ella.

Y por ese gozo alegría que el sentía y vivía lo hacía con acción de gracias.

Salmos.100:4. Entrad por sus puertas con acción de gracias, y a sus atrios con alabanza. Dadle gracias, bendecid su nombre.

Debemos hacerlo con alegría.

Salmos.100:2. Servid al SEÑOR con alegría; venid ante El con cánticos de júbilo.

Nosotros debemos adorar y alabarle por quien Él es.

Él es:

Nuestro Señor. V.1.

Nuestro Dios. V.3.

Nuestro Creador, Hacedor. V.3.

Nuestro Dueño. V.3.

Nuestro Pastor. V.3.

Por todo lo que Dios es, debemos de alabarle con todo nuestro corazón, alma, mente, pero con gozo.

Mateo.22:37. Y Él le dijo: AMARAS AL SEÑOR TU DIOS CON TODO TU CORAZON, Y CON TODA TU ALMA, Y CON TODA TU MENTE.

Debemos adorar a Dios con gozo, alegría siempre en nuestros corazones.

Zaqueo recibió con gozo al Señor.

Lucas.19:6. Entonces él se apresuró a descender y le recibió con gozo.

Y por ese gozo alegría que sentía de recibir al Señor bajo de prisa.

¿Qué tan aprisa venimos a adorar a Dios?

Cuando no hay gozo vamos hacer las cosas de mala gana sin ningún deseo ni motivación.

La adoración a Dios puede llegar hacer simplemente una rutina, una costumbre.

Y por ende la podemos llegar a ver como un fastidio, una carga.

Malaquias.1:13. También decís: «¡Ay, qué fastidio!» Y con indiferencia lo despreciáis–dice el SEÑOR de los ejércitos– y traéis lo robado, o cojo, o enfermo; así traéis la ofrenda. ¿Aceptaré eso de vuestra mano?–dice el SEÑOR.

Los judíos llegaron a hastiarse de la adoración de Dios.

Y por eso Dios ya no aceptaba su adoración.

En vez de ser:

Una bendición.

Un honor.

Un privilegio.

Lo más maravilloso que podemos tener.

Llega hacer una carga.

Jesús soporto la cruz por el gozo de salvarnos.

Hebreos.12:2. Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante de Él soportó la cruz, menospreciando la vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios.

¿Qué tanto gozo tenemos por Cristo para adorarle?

Así como Él tuvo gozo para salvarnos.

Así también nosotros debemos tener gozo para adorar a nuestro Dios.

Y adorarle con alegría, gozo en nuestro corazón, alma.

Demostramos la alegría el gozo a Dios en la adoración a Él cuándo:

1. Cantamos con gozo alegría los himnos para El.

2. Cuando oramos con gozo alegría al Señor.

3. Cuando escuchamos la palabra de Dios con gozo alegría.

4. Cuando participamos de la cena del Señor con gozo alegría.

5. Cuando ofrendamos con gozo alegría en nuestros corazones.

Porque Dios ama al dador alegre.

II Corintios.9:7. Que cada uno dé  como propuso en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al dador alegre.

¿Cómo ofrenda Usted?

CONCLUSION:

¿Con que animo venimos a adorar a Dios hermano?

De nuestro ánimo dependerá que adoración le estamos dando a Dios.

¿Es para mí de alegría gozo venir a adorar a Dios?

¿O es un fastidio una carga?

Para que Dios reciba mi adoración debemos hacerlo con gozo alegría en mi corazón.

Es una gran bendición un gran privilegio un gran honor adorar a Dios.

Imitemos al Salmista que adora a Dios con gozo alegría.

¿Encuentra alegría Usted en adorar a Dios?

MARIO JAVIER MORENO CHAVEZ.

APARTADO POSTAL: CJ- 02.

MANAGUA- NICARAGUA. C.A.

2 de marzo de 2019.